El 2025 del mercado: balances y señales
Portfolio SA hace un repaso integral de un año intenso, marcado por la volatilidad, los cambios de escenario y un cierre que dejó señales más ordenadas tanto a nivel local como internacional. Fue un año de "montaña rusa", pero que termina mejor de lo que comenzó.
Merval: un año dispar, con oportunidades selectivas
El Merval tuvo un desempeño heterogéneo y cerró el año levemente negativo en dólares, lejos de los máximos de 2024. Hubo dos grandes momentos de tensión:
- El impacto internacional de los aranceles anunciados por EE. UU. en abril
- El proceso electoral local, que acentuó la volatilidad y la toma de ganancias.
El mercado argentino sigue estando muy concentrado sectorialmente, con fuerte peso de energía y bancos.
- El sector energético dominó el índice, aunque condicionado por un Brent que cayó cerca del 18% en el año, lo que limitó la performance de compañías como YPF y Vista.
- El sector bancario sufrió más, principalmente por factores locales y balances que no terminaron de convalidar valuaciones previas.
- Central Puerto (CEPU) fue la joya del índice, destacándose por su resiliencia, generación de caja y mejor lectura del contexto macro.
De cara a 2026, una muy buena campaña agrícola, mayor estabilidad macro y mejores resultados empresariales podrían ayudar a recuperar valuaciones, especialmente si el crecimiento económico empieza a reflejarse con más claridad en balances.
Bonos: la duration pagó y el riesgo país acompañó
La renta fija en dólares fue uno de los grandes ganadores del año.
El tramo largo de la curva capturó mejor la compresión de tasas, y aunque algunos gráficos como el del AL30 pueden mostrar confusión, al sumar amortizaciones el resultado es claramente positivo.
El riesgo país, hoy en torno a los 500 puntos, marca una mejora sustancial frente a comienzos de año y refleja una percepción de mayor previsibilidad. El Gobierno ha sido claro en su objetivo:
no salir a endeudarse agresivamente en el corto plazo, sino normalizar la curva, ordenar vencimientos y reconstruir confianza, fortaleciendo primero el mercado local.
Argentina perdió en la última década al mercado de capitales como fuente de financiamiento estratégico de largo plazo. El proceso actual apunta a revertir eso, más desde la macro ordenada que desde una ley puntual.
Tasas y liquidez: un cierre de año recalentado
En las últimas semanas de diciembre vimos un recalentamiento del mercado de tasas, explicado por estacionalidad, pago de salarios, cierre de balances y mayor demanda de dinero.
Algunas letras llegaron a rendir cerca del 35%, superando ampliamente a los plazos fijos tradicionales, lo que abrió oportunidades tácticas de corto plazo.
Este contexto también ayudó a contener al dólar, manteniéndolo por debajo de niveles psicológicos. Esperamos que esta presión en tasas se modere en las primeras semanas de enero, a medida que se normalice la liquidez.
Commodities y metales: protagonistas del 2025
El año fue excepcional para los metales.
- Plata y platino registraron subas superiores al 150%, especialmente en el último tramo del año.
- El oro, que ya venía fuerte, se consolidó como activo estratégico, impulsado por compras de bancos centrales, tensiones geopolíticas y un contexto global de déficits elevados.
Estos movimientos reflejan cambios estructurales: transición energética, reconfiguración de cadenas productivas y mayor demanda de activos reales.
Hacia adelante, vemos espacio para rebalanceos de precios relativos, y también potencial en el crudo a mediano plazo, luego de un año muy castigado.
Mercados internacionales: IA, valuaciones exigentes y flujos sólidos
El S&P 500 cerró cerca de máximos históricos, con un evento disruptivo en abril y una recuperación posterior muy firme. La inteligencia artificial sigue siendo el gran motor, con valuaciones elevadas pero respaldadas por flujos de caja reales.
No hablamos de burbuja cuando las compañías generan ingresos y márgenes billonarios, aunque sí existen riesgos asociados al fuerte Capex que requiere este nuevo ciclo tecnológico.
Tres años consecutivos con subas cercanas al 20% anual son excepcionales; sostener la tendencia será uno de los grandes desafíos para 2026.