Mendoza apuesta a duplicar la presencia exportadora en Brasil con un nuevo plan comercial
El Gobierno provincial, a través de ProMendoza, puso en marcha un modelo de negocios disruptivo: dejar de depender de los grandes importadores para pasar a la venta directa y fraccionada.
Mendoza ha decidido patear el tablero en su relación comercial con Brasil. El Gobierno provincial, a través de ProMendoza, puso en marcha un modelo de negocios disruptivo: dejar de depender de los grandes importadores para pasar a la venta directa y fraccionada. El epicentro de esta maniobra es Santa Catarina, el estado brasileño que hoy ofrece las mayores ventajas impositivas para el desembarco argentino.
La pieza clave de esta estrategia es el nuevo showroom en Camboriú, inaugurado el pasado 12 de diciembre. No se trata solo de una vitrina de productos, sino de un centro de comercialización inteligente que se abastece del hub logístico que la provincia mantiene en la región.
El objetivo técnico es claro: atacar el canal Horeca (Hoteles, Restaurantes y Cafés), que tras la pandemia consolidó un cambio de paradigma: ya no compran por carga completa, sino que demandan variedad en volúmenes pequeños y entregas "just in time".
Desde el sector privado y oficial advierten que el mercado brasileño ha mutado. La tendencia actual es la atomización de la compra. Para Mendoza, esto representa una oportunidad logística de alto valor agregado: al tener la mercadería ya nacionalizada en el hub de Santa Catarina, las bodegas y alimenticias mendocinas pueden proveer a bares y restaurantes de todo Brasil en cantidades mínimas, eliminando la barrera de entrada que significa para un pequeño comercio brasileño tener que realizar una importación directa de un contenedor.
Frutos secos y conservas
El proyecto ya cuenta con un ecosistema de empresas de diversos calibres, desde bodegas como Cuvelier Los Andes y Magia de Uco hasta firmas de alimentos como Fenix SA (Zummy) y La Padovana. La meta para comienzos de 2026 es duplicar la nómina de empresas participantes e incorporar envases específicos diseñados para la gastronomía brasileña, un mercado que no solo demanda Malbec, sino que muestra una creciente avidez por frutos secos y conservas premium.
La jugada se completa con una alianza estratégica con Abrasel (la poderosa entidad que agrupa a los bares y restaurantes de Brasil). A través de esta red, Mendoza está realizando "misiones de desembarco" en estados clave como Minas Gerais.
Este modelo de "exportación fraccionada con presencia física", según el Gobierno, no solo mejora los márgenes de rentabilidad al saltar intermediarios, sino que funciona como una plataforma de promoción turística directa: el consumidor brasileño que prueba el producto en el showroom de Camboriú es el potencial turista que visitaría las bodegas en la Cordillera.