El titular de la Unión Industrial de Mendoza, Mauricio Badaloni, destacó un cambio de enfoque en la relación entre Chile y Argentina y planteó los reclamos por las demoras y cierres en el corredor bioceánico.
Mauricio Badaloni, miembro del Comité Ejecutivo de la Unión Industrial Argentina y titular de la Unión Industrial de Mendoza, participó en un encuentro donde destacó las renovadas esperanzas a partir del cambio de autoridades diplomáticas.
"Lo digo como empresario del transporte, que utilizamos frecuentemente el Paso", dijo sobre "la nueva filosofía" y "una intención concreta de mejorar la conectividad”.
El eje del encuentro realizado en Mendoza fue la necesidad de optimizar el funcionamiento del Paso Internacional Cristo Redentor, por donde circula cerca del 75% del comercio entre Argentina y Chile.
Según explicó Badaloni, la eficiencia del Paso es clave no solo para el intercambio bilateral, sino también para toda la logística del Corredor Bioceánico que conecta el Atlántico con el Pacífico.
“Hoy lo que tiene que ver con el transporte de cargas está directamente vinculado con las velocidades. Hemos retrocedido casi un 50% en ese aspecto”, advirtió. Hace menos de 15 años un camión podía realizar hasta 12 viajes anuales entre ambos países, mientras que actualmente ese número se redujo a apenas cinco, lo que impacta de lleno en los costos logísticos.
Entre los problemas señalados por el sector privado se destacan las demoras en los controles fronterizos y los cierres prolongados del Paso.
“El último año el paso estuvo paralizado durante 35 días. No puede ser que se cierre ‘por las dudas’. Necesitamos previsibilidad”, sostuvo Badaloni.
Además, plantearon la falta de coordinación entre los organismos que intervienen en los controles fronterizos. Actualmente, hay cuatro entes descentralizados de cada lado de la cordillera, lo que genera superposición de procesos y mayores tiempos de espera.
En ese marco, una de las propuestas es avanzar en la implementación de sistemas integrados, como códigos compartidos de base de datos, que permitan agilizar los trámites sin perder los controles necesarios.
“No se puede estar ocho horas a 3.300 metros de altura esperando para cruzar”, cuestionó.
Badaloni advirtió por la falta de una visión integral sobre la logística fronteriza. “El problema más grave es que muchas veces se mira a los puertos y no a las fronteras. Pero todos los proyectos productivos, especialmente los mineros, están en la montaña. El cauce natural es este Paso”, explicó.
También se mencionó la necesidad de potenciar alternativas como el Paso Pehuenche, donde ya se ha concentrado cerca del 90% de la inversión en materia de infraestructura.
La idea es que, cuando el Cristo Redentor se cierre, el tránsito pueda derivarse de manera eficiente hacia Pehuenche, evitando desvíos más largos como el paso Cardenal Samoré, en Bariloche.
“La energía está puesta en mejorar. Ahora hay que traducir eso en medidas concretas”, concluyó Badaloni.
El encuentro se da en un contexto de acercamiento entre los gobiernos de ambos países, que ya mantuvieron un primer contacto a nivel presidencial entre Javier Milei y su par chileno.
Del encuentro participaron referentes de la UIM, integrantes de la Asociación de Propietarios de Camiones de Mendoza (Aprocam), representantes de la Cámara de Comercio, Industria y Turismo de San Rafael y miembros de la Federación Económica de Mendoza (FEM).