Apuntan luego a sesionar en Diputados el 19 de agosto. La ley de Inocencia Fiscal enfrenta un panorama con más resistencias.
El Gobierno buscará acelerar esta semana el tratamiento de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central en la Cámara de Diputados. Después de iniciar el debate en comisión, el oficialismo confía en conseguir dictamen de mayoría el próximo miércoles y apunta a llevar la iniciativa al recinto el 19 de agosto.
Desde La Libertad Avanza consideran que cuentan con los respaldos necesarios para avanzar en el plenario de las comisiones de Finanzas y de Presupuesto y Hacienda, encabezadas por Santiago Pauli y Bertie Benegas Lynch, respectivamente.
“Hasta hoy, según lo hablado, llegamos bien al dictamen”, señalaron fuentes parlamentarias del oficialismo a la Agencia Noticias Argentinas.
El escenario es diferente para otra de las iniciativas que el Ejecutivo incluyó entre sus prioridades: la nueva Ley de Inocencia Fiscal. Ese proyecto enfrenta mayores resistencias entre los bloques y, por el momento, no tendría garantizadas las condiciones para obtener dictamen en los próximos días.
Las conversaciones por la Carta Orgánica se intensificaron durante la última semana. Autoridades del Banco Central, encabezadas por su presidente, Santiago Bausili, mantuvieron un encuentro con representantes de La Libertad Avanza y de bloques dialoguistas para explicar los principales puntos de la propuesta.
Los sectores aliados mostraron predisposición para acompañar la reforma, aunque algunos condicionaron su respaldo a que el oficialismo permita incorporar proyectos propios al temario de una próxima sesión.
Bausili y el vicepresidente del organismo, Vladimir Werning, también participaron posteriormente del plenario de comisiones para defender la iniciativa y responder consultas de los diputados.
Uno de los principales cambios planteados por el Gobierno es que la entidad tenga como objetivo central preservar el valor de la moneda. Para ello, el proyecto elimina otros propósitos actualmente incluidos en su Carta Orgánica y establece mayores restricciones al financiamiento del sector público.
La iniciativa prohíbe los adelantos transitorios al Tesoro, los préstamos a las provincias y la utilización de letras intransferibles. También establece que las transferencias de utilidades solo podrán realizarse cuando correspondan a ganancias reales obtenidas por el Banco Central.
Otro de los puntos centrales es el fortalecimiento de la autonomía de la autoridad monetaria. El Gobierno propone mayores requisitos para remover al presidente y a los integrantes del directorio.
De aprobarse el proyecto, una eventual remoción deberá ser dispuesta por el Poder Ejecutivo, pero necesitará previamente el respaldo de dos tercios de los miembros presentes tanto en Diputados como en el Senado.
La reforma contempla además eliminar la posibilidad de que el ministro de Economía, o un representante suyo, participe con voz y sin voto de las reuniones del directorio del Banco Central. Para el Ejecutivo, esa modificación permitiría establecer una separación más clara entre el Tesoro y la conducción de la política monetaria.
Javier Milei definió esta reforma como una de las iniciativas más importantes de la actual etapa de su gestión. Con las negociaciones avanzadas, el oficialismo buscará conseguir el dictamen este miércoles y dejar encaminado el proyecto para una eventual votación en Diputados una semana después.