Cuatro amigos, una historia que atravesó décadas y una pasión compartida por el vino. Nacido en las aulas del colegio La Salle de Florida, Buenos Aires, el proyecto presenta sus etiquetas y convierte una amistad de toda la vida en una propuesta vitivinícola con identidad propia.
Hay historias que se construyen con el paso del tiempo y encuentran en los pequeños rituales su razón de ser. La de Del Lasalle Wines comenzó en 1984, en las aulas del colegio La Salle de Florida, Buenos Aires, cuando Gustavo Vicentini, Guido Maffia, Sebastian Buffa y Luis Zambonini eran compañeros y estaban lejos de imaginar que, décadas más tarde, compartirían un proyecto que reuniría dos grandes pasiones: la amistad y el vino.
La vida los llevó por caminos diferentes. Gustavo y Guido permanecieron en Buenos Aires, Seba se mudó a Brasil y Luis se instaló en Mendoza, tierra de viñedos y tradición vitivinícola. Cambiaron las ciudades, las profesiones y las distancias, pero el vínculo se mantuvo intacto. Los encuentros, las conversaciones interminables y las largas sobremesas hicieron el resto: aquella amistad encontró en el vino una nueva forma de expresarse.
Así nació Del Lasalle Wines, un proyecto que no surgió de una estrategia comercial, sino de una idea sencilla y genuina: elaborar un vino propio, que los representara y que estuviera a la altura de esos momentos que vale la pena compartir.
"No salimos a buscar un vino para el mercado. Buscamos el vino que a nosotros nos gustaría tomar entre amigos, en una sobremesa, sin apuro", resumen sus creadores.
Esa filosofía es el punto de partida de una propuesta que combina la selección de parcelas de la IG San Pablo y Vista Flores, en el Valle de Uco, el cuidado en la elaboración y una producción de pocas botellas, con el propósito de crear vinos que expresen carácter, identidad y personalidad.
La primera propuesta de Del Lasalle Wines reúne etiquetas que reflejan la búsqueda de sus fundadores y su mirada sobre el vino: productos elaborados con atención al origen, respeto por la materia prima y una clara vocación por el disfrute.
Del Lasalle Corte Único 2022 es una partida limitada de tan solo 1000 botellas que combina Malbec de Los Árboles, en la IG San Pablo, con Cabernet Franc y Cabernet Sauvignon de Vista Flores, en el Valle de Uco, Mendoza. Su crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés aporta estructura y complejidad a un corte concebido para disfrutar sin apuros y compartir alrededor de una buena mesa.
La línea Parcela Única 2023 amplía la propuesta con vinos varietales que ponen el foco en la expresión de cada cepa y su origen.
Parcela Única Cabernet Sauvignon 2023 proviene de Vista Flores, en el Valle de Uco, y tuvo una crianza de 18 meses en barricas de roble francés de primer uso. Con una producción exclusiva de 900 botellas, se distingue por su elegancia y complejidad. En nariz aparecen frutas negras, como moras y arándanos, acompañadas por notas de pimienta negra. En boca, los taninos maduros y la persistencia de la fruta construyen un final largo y complejo.
Parcela Única Cabernet Franc 2023, elaborado con uvas de Vista Flores, también pasó 18 meses en barricas de roble francés de primer uso. De color rubí, presenta un perfil suave y envolvente, con aromas de frutas rojas, como cerezas y frambuesas. Sus taninos maduros y dulces acompañan una expresión equilibrada que se prolonga en un final redondo y complejo.
Parcela Única Malbec 2023 nace de uvas de Los Árboles, en la IG San Pablo, Valle de Uco. La cosecha manual y una crianza de 16 meses en barricas de roble francés de segundo y tercer uso definen su elaboración. De color rojo profundo, combina buena acidez y textura con aromas de frutas rojas maduras, notas florales, especias y matices ahumados. En boca se presenta elegante y envolvente, con taninos maduros y un final largo en el que persisten la fruta y las especias.
Cada etiqueta expresa una búsqueda particular, pero las tres comparten una misma premisa: elaborar vinos con identidad propia, pensados para disfrutar y acompañar esos momentos en los que una botella se convierte en parte de una historia.
El nombre no podía ser otro. Del Lasalle Wines es un homenaje al colegio donde comenzó todo, a los años compartidos y a una etapa de la vida que dejó mucho más que recuerdos: una amistad capaz de atravesar fronteras, resistir el paso del tiempo y transformarse en un proyecto común.
La presentación de sus vinos en Buenos Aires abre un nuevo capítulo en ese recorrido. Es también una invitación a descubrir una propuesta en la que el origen de las uvas, la elaboración y la identidad de cada etiqueta conviven con una historia personal que le da sentido al proyecto.
Porque Del Lasalle Wines no nació solamente para hacer vino. Nació para celebrar aquello que permanece cuando todo lo demás cambia: los afectos, las experiencias compartidas y el placer de volver a encontrarse.
Cuatro amigos que se conocieron en 1984, cuatro caminos diferentes y una misma convicción: el tiempo puede transformar una amistad en una historia, y el vino puede encontrar la manera de contarla.
Del Lasalle Wines tiene un precio sugerido al público de $159.000.